Identificación de los niveles de soporte y resistencia
El AT utiliza muchas herramientas y técnicas diferentes para identificar los niveles de soporte y resistencia, y los operadores a veces difieren en sus conclusiones dependiendo de la forma en que despliegan estas herramientas.
Una de las técnicas más comunes son los retrocesos de Fibonacci.
Puede que recuerde vagamente el concepto de "números de Fibonacci" de la clase de matemáticas del instituto. Son números en una secuencia 1,618 veces el número anterior. Es útil para calcular cuántos conejos pueden reproducirse en condiciones perfectas.
También es útil para los operadores de criptomonedas porque permite tomar los puntos extremos (los precios más altos y más bajos en un marco de tiempo determinado) y dividir la distancia por los ratios de Fibonacci del 23,6%, 38,2%, 50%, 61,8% y 100%, para ayudar a identificar posibles niveles de resistencia y soporte. Puede parecer complicado, pero las plataformas de AT más populares, como TradingView, permiten trazar los retrocesos de Fibonacci con sólo un par de clics.
Pero los niveles de soporte y resistencia por sí solos no proporcionan suficiente información a los operadores, por lo que éstos recurrirán a otras técnicas complementarias.

Las bandas de Bollinger son una herramienta complementaria muy popular. Permiten trazar tres líneas: normalmente una media móvil simple de 20 días (la dirección del precio durante ese periodo), una banda superior y una banda inferior. Los operadores se fijan en estas bandas para evaluar la fuerza de una tendencia y decidir el mejor momento para entrar en el mercado.
Si una criptomoneda se encuentra por encima de la banda superior, se considera sobrecomprada, y los operadores se mantendrán alejados. Si está por debajo de la banda inferior, se considera que está infravalorada, lo que hace que sea una operación atractiva para entrar.
Para trazar estas líneas, las bandas de Bollinger utilizan otro concepto elemental de las matemáticas, la desviación estándar, para determinar dónde se encuentran las bandas superior e inferior. Cuanto más volátil sea el mercado, mayor será la distancia de las bandas.
Las bandas de Bollinger también ayudan a los operadores a entender hacia dónde puede ir el precio después de las reversiones de soporte y resistencia.
Los retrocesos son cambios alcistas o bajistas en el precio, y suelen ser patrones recurrentes. Los operadores tratan de identificar esos patrones con nombres a veces divertidos como "una taza y un asa".